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12 junio 2015

Sirope de hierbabuena y albahaca




Una ciudad.
Me gustan muchas ciudades por pequeñas cosas... Si tengo que escoger una que tenga la mayoría de cosas que me gustan, escogería Madrid, aunque no tiene mar, y eso, para esta bloguera, es una cuestión vital.
El rincón preferido de tu ciudad.
Vigo me apasiona, es mi casa y así la siento. Me costaría vivir lejos de aquí... ¿Un rincón especial? En los Jardines del Pazo Quiñones de León, al fondo, hay un huerto de plantas aromáticas. Me fascina ir oliéndolas todas, casi nunca hay gente, es un lugar para estar con uno mismo y encontrar paz.

Una película.
Lo admito, soy super ñoña. Para mí una buena peli tiene que conllevar el consumo de un par de paquetes de kleenex... Aunque no se lo pongo difícil a los directores de cine, lloro hasta con el anuncio de la lotería... Por decirte una, me quedo con "La vida es bella" de Roberto Benigni.

Una serie.
¿Puede ser de dibujos? Creo que llevo demasiado tiempo en modo Disney... No soy muy de ver la tele, y menos por la noche, que es cuando ponen las series buenas... No soy lo suficientemente constante así que siempre le pierdo el hilo porque no veo todos los capítulos, no me gustan los CSI, ni los zombies, ni los fantasmas, ni los seres de ultratumba... Así que, al final, me cojo un libro o me voy a dormir. No veo series, aunque si me preguntas de dibujos animados, he visto TODO  en los últimos diez años, jajajaja

Un libro.
¿Sólo uno? Aquí sí que me das directa a la yugular, soy una lectora voraz, compulsiva, leo todo lo que cae en mis manos... Me apasionan las novelas históricas, y las de suspense... Podría recomendar "La verdad sobre el caso Harry Quebert" de Joël Dicker, o "El guardián invisible" de Dolores Redondo.

Una canción. 
Soy muy ecléctica, escucho de todo, pero si hay una canción importante en mi vida, que cuando la escucho cantar se me ponen los vellos literalmente de punta es "Lucía", de Joan Manuel Serrat.

Un héroe de la infancia. 
Mi héroe, aunque suene a tópico, mi padre. Es el más mejor del mundo mundial  y de las pocas personas que me despiertan verdadera admiración.

Un viaje deseado. 
Muchos. Demasiados. ¿El primero en la lista? Te diría que Lisboa. Tengo unas ganas locas de ir.

Una virtud. 
No estoy segura de que sea una virtud, pero soy muy sincera, muy apasionada, muy de verdad (o lo intento)... Si hago alguna cosa es porque me hace revolotear las mariposas del estómago, porque me emociona y me apasiona. Así que siempre procuro dar el máximo de mí misma.

Un defecto. 
Tengo un pronto terrible, mi madre dice que soy un barril de pólvora, con la mecha demasiado corta... Soy absolutamente incapaz de controlar la ira, que suelo aliñar con altas dosis de ironía y sarcasmo. Insoportable. En fin, como compensación, los enfados nunca me duran mucho.

Un hobby.  (que no sea la gastronomía ni matar plantas de interior)
Esos dos son mis hobbies favoritos, aunque de matar plantas de interior me estoy quitando. Ahora tengo cinco aromáticas en casa que están resistiendo admirablemente mis ataques... Fíjate que, además de leer, no mantengo con continuidad ningún hobby, al final todas las actividades que no me llevan a ningún sitio acaban aburriéndome. No practico ningún deporte con asiduidad, pero me gusta caminar. Por temporadas también me dedico a labores hacendosas de coser y bordar, pero no me suele durar mucho.

Un vicio.
Los peores me los quité de encima hace tiempo. Sigo bebiendo más café del que debería. Y tengo el vicio de hablar más de lo que debería también.

¿Qué te hace sonreír?
Que me quieran.

¿En qué ocasiones mueres de amor?
Siempre y en todo lugar. Aunque me gusta ir de dura, soy muy tierna, me emociono un día sí y otro también. Así que morir de amor es una constante en mi vida.

¿Cómo se diría "muero de amor" en alemán?
No estoy muy segura de que los alemanes mueran de amor, no los veo dejándose llevar por las pasiones mundanas... sería (literalmente) algo así como für die Liebe sterben, pero la traductora que llevo dentro (todavía) me anima a ser precavida con las traducciones literales...

¿Eres puntual?
No soy puntual, soy hiperpuntual. Tengo una tara mental que me obliga a llegar a todas mis citas al menos  un cuarto de hora antes de la hora estipulada. Soy una esperadora nata. Es más, el resto de personas a mi alrededor, que por supuesto carecen de este defecto, suelen llegar un cuarto de hora tarde, con lo cual... suelo esperar hasta que me salen raíces en las plantas de los pies. La impuntualidad es algo que me exaspera y que no tolero bien.

Me gusta preguntar, así que... ¿cómo es eso de que sin gafas no oyes? :)
Esta es una de esas historias muy tontas, de esas que nacen en pasillos universitarios. Llevo gafas siempre desde los dieciséis, pero un día las habría apoyado en la mesa, cuando una de mis amigas me dijo algo que yo no escuché. Mi respuesta fue, espera que me pongo las gafas, que no te oigo... ¿Cómo?, contestó mi amiga. Pues hija, será que leo los labios.
Así se quedó la cosa, años después me enteré que hay un estudio de la universidad de Houston, demostrando que la gente con audición normal también lee los labios, y que esto en entornos ruidosos ayuda a comprender el mensaje. ¿Ves? Estudios universitarios avalan que no estoy loca de atar.

¿Qué te gusta que te regalen?
Me rechiflan las flores. Y las tazas de café. Me emociona muchísimo que me hagan regalos.

¿Qué te gusta más y menos en una persona?
Me gustan las personas que van de frente en la vida, me gusta saber lo que puedo esperar de los que me rodean. Detesto las mentiras y la hipocresía.

¿Qué te llevarías a una isla desierta? 
Jamás me iría a una isla desierta, no soporto la soledad; acabaría hablando con un coco, no me callo ni debajo del agua. Pero de tener que ir, me llevaría a Roberto y a mis dos piojos, que no sé estar sin ellos.

¿Con qué personaje histórico te identificarías?
A veces soy un poco Juana de Arco, venga a embarcarme en las guerras de los demás, e igual que ella, al final, salgo escaldada.

Una frase. 
Escupe para arriba que ya te caerá en la cara... La teoría del karma, en modo básico.

Un chiste corto ;)
No te lo vas a creer, pero no tengo sentido del humor... No suelo reírme con los chistes que me cuentan, y no cuento chistes jamás... En fin, que no se puede tener todo...

Tu mejor momento del día. 
Por las mañanas, con mi café. Y si entra la luz del sol por la ventana, momento de diez. Todo en silencio (bendito silencio), sólo el borboteo de la cafetera... Espectacular.

Nunca te olvidas de... 
Me olvido de todo, o de casi todo. Un desastre, la tía más despistada que te hayas echado a la cara. No hago bien la compra ni con lista. Eso sí, no suelo olvidar una cara, aunque no recuerde cómo te llamas ni de qué te conozco.

Pide un deseo.
Que las mariposas del estómago nunca dejen de revolotear. La emoción es la salsa de la vida.

¿A qué dedicas tu tiempo cuando no estás blogueando? 
Aquí donde me ves, soy una honrada madre de familia, que dedica su tiempo a sus labores y a sus niños. A veces, en temporada alta, trabajo como guía de turismo.

¿Por qué "No sin mi taper"?
¿Tengo que contar esto de verdad? Esta historia está en el top ten de los sucesos absurdos e inesperados de mi vida... Aunque me pasa constantemente esto de meterme en camisas de once varas, sin saber dónde me meto, jajajaja.
Esto sucedió a principios de octubre del 2014. Tito, está viendo Gran Hermano. Montse hornea pan en su panificadora. Montse cuelga foto en facebook. Tito le dice, mmmm ese pan, hazte un blog. Montse le contesta, estás fatal de la cabeza. Tito replica, no, no que te ayudo yo, venga piensa un nombre. Montse entra en modo pánico, corre por la casa como una gallina descabezada, hiperventila... venga vale (no sé decir que no). Un nombre, un nombre... La primera cosa que se me pasó por la cabeza, Dios sabrá por qué, "No sin mi taper" que, para más inri, no estaba registrado antes. Antes de que acabase Gran Hermano, yo tenía un blog. A la mañana siguiente, aquel pan, fue la primera entrada de ese blog, "No sin mi taper". Y me gustó. Y ya no pude parar. Probablemente si hubiese calibrado donde me metía, habría dicho que no. Me alegro de no haberlo pensado mejor.

¿Qué cámara y objetivos utilizas para hacer las fotos del blog?
Esto me da mucha vergüenza... Hago las fotos con el móvil... Jajajaja, empecé con el iphone, ahora tengo un Samsung Galaxy S4. Tengo una cámara compacta del año de la patata, así que es aún peor que el móvil... Lo de las fotos es lo que peor llevo, me cuesta mucho trabajo hacerlas porque quiero que me queden bien... Pero ya tengo una huchita para ir juntando los ahorrillos, a ver si me compro una reflex como Dios manda. Prometo mejorar, aunque sólo sea para que Tito no me riña.

¿Algún secreto o curiosidad a la hora de hacer las fotos?
Ni te puedes imaginar la de santos que bajo. Soy un desastre. Tendré que aprender a cultivar la paciencia y mi zen interior. Eso, o me va a mandar Dios un rayo que lo voy a flipar, por jurar en arameo.

¿Alguna manía en la cocina?
Prefiero cocinar sola, y no soporto la campana extractora, así se esté ahumando toda la casa.

Una receta dulce.
Las Kruidnoten o galletas de san Nicolás, típicas de Holanda.

Una receta salada.
El pollo Tikka Masala.

Tu desayuno ideal.
¿Qué clase de pregunta es esta? Café. Americano.

Tu plato preferido. 
Soy una chica sencilla. A mí me das un buen solomillo con foie y cebolla caramelizada y te hago la ola.

Tu salsa preferida. 
Ese chutney de cerezas que hiciste me tiene secuestrado el corazón.

Tu bebida preferida.  (no vale decir café)
Cerveza Estrella Galicia. El café no es una bebida, es una filosofía de vida, jajajaja.

Tus tres quesos favoritos.
Ahora es cuando nuestra amistad se resquebraja. Detesto el queso, así, en líneas generales. He aprendido con esfuerzo a apreciar e incluso a comer gustosamente el San Simón da Costa, y a tolerar el Arzúa-Ulloa, el requesón de As Neves y el queso de Burgos. Cualquier queso que huela a queso y que sepa a queso hace que salga corriendo. Eso sí, si me lo pones en el plato, me lo como, poniendo cara de hormigonera, que soy una niña muy educada, que para eso mi madre me mandó a un colegio de monjas. Ea.

El bocata de tu niñez. 
Una buena rebanada de pan de bolla untada en nocilla. La merienda de los domingos.

Tu bocata preferido en la actualidad. 
El sándwich club de pollo.

Tu ingrediente fetiche.
Fetiche no sé si será, pero le pongo ajo a todo lo que se me ponga por delante. Me controlo en los dulces, de momento.

Un utensilio imprescindible en tu cocina. 
Un cuchillo afilado, para disuadir a los que quieran meter los dedines en mi cocina... Ahora en serio, esto es como pedirle a una madre que escoja sólo a uno de sus hijos... Me declaro adicta a los gadgets de cocina, pero si tuviese que escoger... No sin mi thermomix.

Un plato que no hayas probado y que le tengas ganas. 
Sushi. Tengo unas ganas locas de probarlo, pero hecho como Dios manda. Hubo un intento infructuoso de sushi casero, que, de momento, no voy a repetir.

Un libro de cocina. 
"1.069 recetas" de Karlos Arguiñano. No es ni el que más utilizo, ni el más bonito, ni mi preferido hoy en día... Pero es el primer libro de cocina que me compré yo, para mí. Es con el que aprendí las primeras cosas, el que está lleno de manchurrones de cocinar con él al lado, al que se le caen las hojas despegadas. Es un libro vivido, y eso lo hace especial.

Un restaurante.
No soy muy de restaurantes, pero en Vigo hay un local pequeño junto a la playa de Canido, "La Machina", que me gusta. Es cocina casera, unas empanadas de pulpo o de zamburiñas para morirse, fideos con navajas deliciosos... El inconveniente, que es pequeño, y si no tienes mesa reservada es complicado.

Un chef. 
Casi te diría cualquiera que sea vasco. Me gustan los vascos, especialmente Martín Berasategui. De los extranjeros, recientemente he descubierto a Gastón Acurio y la cocina peruana, y me tienen enamorada.

Una cuenta de instagram.
@loveandlemons
Pertenece a un blog que también visito bastante a menudo.

Un blog nacional. 
¿Sólo uno? Qué compromiso... Te voy a decir Ytreats, porque además de que me encantan sus recetas, me encanta leer lo que escribe Gloria, me identifico mucho con su manera de decir las cosas.

Un blog extranjero.
La lista es interminable, como sucede con los blogs nacionales, pero últimamente me paso mucho por Love & Olive Oil.

Un blogger.
Podría decirte a ti, Tito, porque ailoviu y lo sabes, pero va a sonar a peloteo ¿no? Así que me quedo con Rosilet de Sugg-r and Some Salt, que es adorable, y que ha estado también muy a mi vera, desde el principio. Cuando se es nuevo en un sitio, no hay nada mejor que que te acojan con cariño. Pero que no se me ofenda nadie, porque os quiero a todos los que sabéis que os quiero...

¿Le quieres dedicar esta salsa a alguien en especial? 
A todos los que alguna vez leen mis divagaciones, mis opiniones y mis recetas. A todos los que dejan un comentario, o que me dicen que les ha gustado una receta mía. Me hacen muy feliz.





Una proposición indecente. Así me quedé yo (Demi Moore) cuando Robert Redford (léase Tito) me propuso hacer una salsa para esta sección. Pulsaciones a tres mil, sudores fríos, taquicardias. Porque hay proposiciones, que más que indecentes, son un dardo directo al corazón. Imposible decir que no. Creo que todavía estoy temblando de emoción.

A quien se le cuente... pensará que estoy loca y no yerrará (fíjate bien, Tito, saqué un palabro de esos que te gustan) pero cierto es que otros están mucho peor. De todos modos, yo no cambio las emociones, los nervios, las taquicardias, por nada. Es más, doy gracias porque estén en mi vida, porque, como leí a otra bloguera amiga (sí, Myriam, eres tú), si la vida es una fiesta, quiero que me saques a bailar (y yo añado, que para estar en la barra bebiendo gintonics yo sola, ya me quedo en casa)... Por eso, cuando Tito me propuso ser una salsera invitada... ¡¡Sí, quiero!! (y si alguien tiene algo en contra que calle para siempre).

Es que estamos hablando de Tito, y a Tito hay que quererlo. En mi caso aún más, porque rondo la blogosfera por culpa de otra proposición indecente suya (vaya, esto se está convirtiendo en una costumbre),así que ¡¡cómo podía decir que no a nada que él me pida!!
Por tanto la salsa de hoy, además de hierbabuena, albahaca y otros ingredientes es una salsa dulce, porque lleva mucho amor, mucho cariño, mucha amistad, mucho de mí para ti, porque ailoviu y lo sabes.

Dejemos el kleenex a un ladito, pongamos de nuevo la sonrisa. Espero que os guste esta salsa, que la disfrutéis, y sobre todo, que aceptéis las proposiciones indecentes de los Titos de la vida y que bailéis...

Este sirope es muy socorrido. Se puede utilizar para ponerle por encima a un helado, a un postre de fruta fresca, a una panna cotta... Se puede combinar con chocolate o nata, ponerle un chorrito a un té o a una limonada...

Ingredientes
200 mililitros de agua.
200 gramos de azúcar blanquilla.
20 gramos de hojas frescas de hierbabuena.
20 gramos de hojas frescas de albahaca.

Elaboración
1. Ponemos a hervir en un cazo el agua con el azúcar, mezclamos para que se disuelva bien. Este paso es muy importante, porque no sólo necesitamos que se disuelva el azúcar, sino también que se forme un almíbar con una cierta untuosidad, que tome textura de sirope. Dejamos hervir a fuego lento unos minutos, hasta que vemos que el almíbar tiene la textura deseada. Reservamos y dejamos que se vaya atemperando.

2. Mientras se templa el almíbar, ponemos a hervir otro cazo con agua. Cuando rompa a hervir, echamos las hojas de hierbabuena y albahaca, contamos aproximadamente 15 segundos, y volcamos sobre un colador. Es fundamental no saltarnos este paso de blanquear las hojas, para que nuestro sirope tenga un color verde precioso. Si no lo hacemos, acaba por coger un color oscuro, que no resulta tan agradable.

3. Escurrimos bien las hojas de hierbabuena y albahaca. Las ponemos en el vaso de la batidora junto con el almíbar que habíamos reservado. Trituramos un par de minutos, hasta que las hojas estén muy menuditas.